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viernes, 18 de julio de 2014

Mujeres Ganadoras del Premio Nobel (XLIII). Ada E. Yonath

Ada E. Yonath, "la abuela del año".



Premio Nobel de Química, en 2009.

"Dedicarse a la ciencia, es sinónimo de placer, es intensa y con ella generas nuevos conocimientos, lo que permite a la humanidad progresar. El trabajo científico da satisfacción intelectual, y siento que, si hago lo que me gusta, puedo ser mejor persona".

Ada Yonath (Jerusalén, 22 de junio de 1939) pronto mostrará un gran interés por las ciencias. Se especializa en un primer momento en cristalografía, pero lo que le otorgará el reconocimiento mundial y dejará huella en la historia de la ciencia serán sus estudios sobre la estructura de los ribosomas. Tan grandes serán los logros en este ámbito -entre otros- que se alzará con el Premio Nobel de Química en 2009, a la edad de 70 años, "por el estudio de la estructura y función de los ribosomas", que compartiría con sus compañeros de tareas Venkatraman Ramadrishnan y Thomas A. Steitz. 

Sus orígenes fueron duros como para cualquier familia judía de principios del siglo XX. Sus padres, sionistas, emigraron pronto a Palestina. Su padre era un rabino que montó una modesta tienda en Jerusalén. La economía familiar no era para nada boyante, ya que la tienda apenas daba para comer. Éste fue el primer obstáculo con el que se encontró Ada. Los libros eran para ella un privilegio que no podía permitirse. A pesar de ello, sus padres hicieron lo necesario para mandar a su hija al exclusivo Beit Hakerem para que recibiera una buena educación. Al morir su padre con tan sólo 42 años, la unidad familiar decidió mudarse a Tel Aviv. Allí, Ada fue aceptada en la escuela superior de Tichon Hadash a pesar de que su madre no era capaz de pagar la matrícula. Esto demuestra que sus padres, a pesar de las malas condiciones económicas, siempre la apoyaron para que recibiera una buena educación. Ella misma explica esta etapa de su vida: "Otra clave fue el estímulo y el respaldo de varios de mis maestros, entre ellos el de matemáticas de la escuela primaria, Zvi Vinizky, quien me presentó a Tony Halle, director del elitista Tichon Hadash quien, impresionado por mi talento, me admitió sabiendo que no podía pagarlo. A cambio, ayudé a jóvenes inmigrantes búlgaros en sus estudios de matemáticas".

Poco tiempo después, regresó a Jerusalén para graduarse en química en la Universidad Hebrea de la ciudad. Corría el año 1962. Sólo dos años después logrará terminar un máster en Bioquímica y, en 1968, obtiene el doctorado en Cristalografía de Rayos-X. Su formación se desarrolla en Israel y Estados Unidos. Sin duda la carrera de Ada prometía y avanzaba a pasos de gigante. Prueba de ello, fue la consecución de puestos de gran importancia en prestigiosos centros como la Universidad de Carnegie Mellon (1969) o el mismísimo MIT (1970).

Desde ese momento la actividad de Ada se vuelve frenética participando en diversas universidades con cierta regularidad -como la Universidad de Chicago- y liderando grupos como el Heinz Günter Wittmann en Berlín de 1979 a 1984. Su colaboración más duradera fue en la unidad de investigación DESY -la cual encabezaba- en Hamburgo, Alemania, de 1986 a 2004, que realizó en paralelo a sus investigaciones en el Instituto Weizmann. Yonath se centrará en los mecanismos subyacentes de la biosíntesis de las proteínas mediante una línea de investigación que inició veinte años atrás y que sería duramente criticada por sus colegas científicos. Los estudios le llevaron a conocer el túnel del ribosoma y pusieron de manifiesto la dinámica de los elementos que permitían el alargamiento, sincronización, regulación intra-celular y el tráfico en cadena en el espacio plegado de las mismas. Descifró, junto con sus dos compañeros, mediante Cristalografía de rayos X, la base estructural de la selección de los antibióticos y mostró cómo desempeñan un papel clave en la utilidad clínica y la eficacia terapéutica, preparando así el camino para la estructura de base del diseño de fármacos.

Esta nueva técnica que desarrolló, a mediados de 1980, para el estudio de estructuras biológicas es la Crio-Bio-Cristalografía. La base de esta nueva técnica era enfriar los cristales en nitrógeno líquido dentro del aparato de difracción de rayos X. De esta forma se conseguía mantener su identidad cristalográfica.  

El modelo a seguir de Yonath siempre fue Marie Curie -que también tiene su espacio en este blog-, una científica polaco-francesa que dio un giro a la mujer en el mundo de la ciencia. Por su lado, Ada ha logrado algo que el pueblo israelí recordará mucho tiempo al ser la primera mujer en conseguir un Nobel. No sólo eso, a pesar de recibir ofertas multimillonarias de multinacionales del sector farmacéutico, ha decidido dedicar su vida a la investigación científica y no le pudo la avaricia. Defiende que no quiere perder nunca "su independencia
científica". Digno de mención. 

Actualmente, es la Directora del Centro de Estructura Biomolecular Helen & Milton Kimmelman y de la Asamblea Weizmann Institute of Science y posee gran variedad de premios de prestigio del mundo de la ciencia: el Premio L'Oreal-UNESCO para las mujeres en Ciencia (2008), el Premio Mundial de Ciencia, Albert Einstein, del Consejo Cultural Mundial (2008), el Premio Nobel de Química (2009) y el Premio europeo de Cristalografía (2011). 

En el Instituto Weizmann, Yonath es la titular de la S. Martin y Helen Kimmel y profesora Presidencial. Sus investigaciones ahora se centran en la búsqueda de nuevas formas de atacar los ribosomas bloqueados por algunos antibióticos. Ello podría llegar a provocar una nueva generación de medicamentos menos perjudiciales para nuestra salud. Sin duda alguna, algo que puede mejorar la vida de cientos de miles de pacientes. 

Para finalizar, unas letras sobre el lado más personal de esta gran científica. Durante el pasado mes de diciembre (2013) participó en la Feria del Libro de Guadalajara (México). Al final de la conferencia quiso recalcar dos aspectos importantes:

Primero, animó a todas las mujeres con vocación científica a seguir sus pasos. "Es posible hacerlo y tener familia". A continuación, mostró una foto de su familia, con su hija y su nieta, y de su grupo de colaboradores, entre los que hay un buen número de mujeres. "Ésta tiene tres hijos, ésta uno, ésta tres,...", fue repasando.

Segundo, mostró el premio del que se siente más orgullosa... Mostró un diploma dibujado por su nieta, Noa, que proclama: "La abuela del año es Ada Yonath. Siempre está ocupada pero siempre tienes un momento para mí". La científica expresó su alegría por tal distinción pero advirtió: "Este es un premio que tengo que revalidar todos los años".


FUENTES: Mujer y Ciencia; Wikipedia; La Ciencia en Femenino.

IMÁGENES: Google