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lunes, 21 de julio de 2014

Mujeres Ganadoras del Premio Nobel (XLVI). Tawakkul Karman

Tawakkul Karman. Símbolo de la Paz y... de la Revolución



Premio Nobel de la Paz, en 2011.

"Las mujeres deben dejar de sentirse como parte del problema para ser parte de la solución. Hemos sido marginadas durante mucho tiempo y ahora es el momento de que nos pongamos en pie y ejercitemos nuestros derechos sin necesidad de pedir permiso o contar con una aprobación".

Tawakkul Karman, nacida el 7 de febrero de 1979 en Ta'izz, Yemén, es una periodista, política y activista yemení por la defensa de los derechos humanos, fundadora en 2005 del grupo Mujeres Periodistas sin Cadenas y una personalidad política del partido islámico, Congregación Yemení por la Reforma. El 7 de octubre de 2011 obtuvo el Premio Nobel de la Paz, junto a las liberianas Leymah Roberta Gbowee y Ellen Johnson Sirleaf "por su batalla no violenta a favor de la seguridad de las mujeres y de su pleno derecho en la plena participación de la obra de construcción de la paz".

HIja de 'Abd al-Salām Khālid Karmān, líder de los Hermanos Musulmanes, ministro de Asuntos Jurídicos y ex miembro del Concejo de la Shura del Yemen, Tawakkul Karman rechazó el uso del niqab en la Conferencia sobre Derechos Humanos de 2004 y desde entonces ha exhortado a las otras mujeres a hacer lo mismo. "Descubrí que no es apropiado [el niqab] para la mujer que quiere trabajar en público. La gente tiene que verte. Mi religión no dice nada sobre llevar velo. Es una tradición que abandoné", relata quien sueña con "un Yemen democrático, libre y próspero".


Madre de tres hijos, e integrante del partido político Congregación Yemení por la Reforma, Tawakkul creó el grupo humanitario Mujeres Periodistas sin Cadenas en el 2005, para defender la libertad de pensamiento y de expresión, así como los derechos de las mujeres y la modernización de su país. Por esto recibió amenazas y ofertas de corrupción telefónicas y postales por parte de las autoridades; sin embargo, ella denunció la prohibición de un periódico y una radio por parte del Ministerio de Información. Del 2007 al 2010, participó regularmente de las manifestaciones y sentadas en la Plaza de la Libertad frente al Palacio de Gobierno de Saná, capital de Yemen, pese a la violenta oposición del gobierno.

Durante la revuelta yemení de 2011, Tawakkul Karman organizó las asambleas de estudiantes en Saná para protestar contra Alí Abdullah Saleh y su régimen. Por esto fue arrestada y luego liberada bajo palabra el 24 de enero. El 29 de enero dirigió una nueva manifestación, donde invocó a un "día de la ira" para el 3 de febrero. Fue nuevamente arrestada el 17 de marzo durante una manifestación. Tras recibir el Nobel de la Paz y ser liberada ha reanudado su liderazgo en las manifestaciones por la democratización. 


"Hemos elegido la paz, pudimos haber recurrido a la violencia en esta revolución y pudimos haberla arreglado en días y no meses si hubiéramos recurrido a nuestras armas... Pero hemos elegido la paz y solamente la paz".
Cuando le anunciaron que era la ganadora del Premio Nobel de la Paz, Karman se encontraba en una carpa entre manifestantes en la Plaza del Cambio; dicho lugar se encuentra en el centro de Saná y ha sido el epicentro simbólico de la sublevación. 

La reacción de Karman al saberse ganadora del Nobel fue dedicarle el galardón a todo el pueblo yemení, "para los mártires, para la causa de la resistencia ante Salé y las pandillas de éste"; añadiendo que "cualquier tirano y dictador se siente perturbado con este premio porque el galardón confronta la injusticia". 

Karman compartió el Nobel de la Paz, como ya hemos dicho, con la presidenta de Liberia, Ellen Johnson Sirleaf, y la pacifista del mismo país Leymah Gbowee.

Sin embargo, su elección fue una señal de apoyo del Comité del Nobel a la Primavera Árabe, como se ha llamado a la oleada de protestas a favor de cambios democráticos en el Medio Oriente y que provocaron la caída de los gobernantes de Túnez, Egipto y Libia, aunque con resultados muy distintos. 

La periodista rebelde viene alzando su voz desde hace años en defensa de la libertad y la justicia, convirtiéndose en un icono de la mujer militante en su país. No ha dejado de luchar por obtener para las mujeres yemeníes una posición mejor en la vida pública, al mismo tiempo que alzaba públicamente la bandera de la libertad de expresión, rechazando toda clase de restricciones a la prensa y a los medios de comunicación. 

Tawakkul no se ha conformado con teorizar en el ámbito de los derechos, la política y el periodismo sino que ha trabajado directamente sobre el terreno, fundando la asociación Mujeres Periodistas sin Cadenas y exponiéndose a golpes y malos tratos, tanto físicos como psicológicos, durante su participación en las marchas de protesta. Ella ya sabía que su camino no iba a ser fácil, decidida como estaba a oponerse al régimen militar y policial de Alí Abdala Saleh. Incluso ha llegado a declarar que siempre se temió lo peor, pero que ninguna amenaza ni intimidación lograrán nunca desviarla del destino que ha escogido para sí misma. 

En sus intervenciones públicas, Tawakkul repite siempre su expresión favorita: "para que el ser humano obtenga sus derechos tiene que reclamarlos". A partir de este principio, alza públicamente su voz en protesta contra la represión y la injusticia a la que está sometido su pueblo. Así creó la Plaza de la Libertad frente a la sede central del consejo de ministros yemení.


FUENTES: El Mundo, Rebelión, Wikipedia, El Universal

IMÁGENES: Google.