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martes, 27 de mayo de 2014

Mujeres Ganadoras del Premio Nobel (VIII). Leymah Roberta Gbowee


Nacida en 1972. Activista africana por la paz y responsable del movimiento que trajo el fin de la segunda guerra civil en Liberia en 2003, lideró la elección de Ellen Johnson como presidenta de su país, convirtiéndola en la primera mujer africana en ser elegida democráticamente, y junto a ella y la yemení Tawakel Karman obtuvo en 2011 el Premio Nobel de la Paz por su lucha no violenta por los derechos de la mujer a participar en la construcción de la paz.

Leymah Gbowee nació en Liberia, en la zona central. A los 17 años se mudó a Monrovia, cuando estalló la primera guerra civil. Entrenada para ayudar a las personas a superar el trauma que supone una guerra, trabajó durante la guerra civil con los niños soldado del ejército de Charles Taylor. 

Como Martin Luther King, la lucha de Leymah Gbowee comenzó con un sueño.
En 2002, tras 13 años de una sangrienta guerra civil que se había cobrado más de 150.000 vidas, Gbowee soñó que encabezaba una reunión en una iglesia y que comenzaría a pelear por la paz en su país. Se despertó y lo hizo, se dio cuenta de que si algo debía cambiar en la sociedad, debería ser llevado a cabo por las madres. La trabajadora social liberiana y entonces madre de tres hijos (ahora tiene seis) reunió a un grupo de mujeres en un mercado de pescado, y, acompañada por otra mujer, la musulmana Asatu Bah-Kenneth (Gbowee es cristiana), comenzó un movimiento que desembocó en la paz definitiva en Liberia y con la histórica elección de la primera presidenta africana, Ellen Johnson Sirleaf.


El movimiento por la paz empezó de forma local con mujeres que rezaban y cantaban en el mercado de pescado. Organizó a las mujeres cristianas y musulmanas de Monrovia para rezar por la paz y llevar a cabo protestas pacíficas por la no violencia. Al principio eran decenas, al final eran miles. Las mujeres se reunían en el mercado porque era el sitio donde las tropas del entonces presidente Charles Taylor reclutaba niños para llevarlos al frente en camiones que partían llenos y volvían vacíos. Así nació el Movimiento de Mujeres por la Paz en Liberia. Primero les dijeron que se fueran a su casa. No lo hicieron y, por el contrario, aumentaron las medidas. Marcharon en silencio, amenazaron con maldecir a los que contribuyeran a la guerra y se pusieron en huelga marital. Es decir: se negaron a mantener relaciones sexuales con sus maridos . "Alguien tenía que decir: '¡Basta!'. [A los hombres] solo dijimos 'no más sexo'. Estábamos hartas" (palabras pronunciadas por Gbowee en una entrevista concedida al programa estadounidense The Colbert Report en 2009).

Así pues, miles de mujeres unieron sus esfuerzos y llevaron a cabo protestas entre las que se encontraba una huelga de sexo y la amenaza de una maldición. Forzaron una reunión con el presidente Charles Taylor y consiguieron de él la promesa de asistir al diálogo de paz en Ghana para negociar con los rebeldes de Liberianos Unidos por la Reconciliación y la Democracia. Gbowee encabezó una delegación hacia Acra para supervisar el proceso. Cuando las partes estaban por romper el diálogo, tras seis semanas de conversaciones, las mujeres colocaron barricadas en cada uno de los accesos al salón donde las partes se reunían y encerraron a los hombres. Sólo les permitirían salir si firmaban un acuerdo que pusiera fin a la guerra. Sus acciones trajeron la paz a su país y facilitaron el camino para la elección de la primera presidenta africana: la también ganadora del Premio Nobel de la Paz 2011.

Leymah Gbowee y Comfort Freeman, presidentas de dos iglesias luteranas diferentes, organizaron la Red de Mujeres para la Construcción de la Paz (WIPNET por sus siglas en inglés) y dirigieron una declaración de intenciones al Presidente: "En el pasado nosotras éramos silenciosas, pero después de haber sido asesinadas, violadas, deshumanizadas, e infectadas por enfermedades, y viendo a nuestros niños y nuestras familias destruidas, la guerra nos han enseñado que el futuro yace en decir ¡NO a la violencia y SÍ a la paz! No pararemos hasta que la paz prevalezca".


Su movimiento trajo el fin de la segunda guerra civil de Liberia en 2003 y lideró la elección de Ellen Johnson como presidenta, siendo entonces Liberia la primera nación africana en tener a una mujer en este cargo.

Vestidas con camisetas blancas para simbolizar la paz, y contadas por miles, las mujeres se convirtieron en una fuerza política contra la violencia y el gobierno, y han liderado con éxito la petición de paz en otros estados africanos.

A raíz del movimiento, las mujeres liberianas han asumido un papel de mediadoras, reuniéndose regularmente para compartir información sobre los problemas de sus comunidades. Las reuniones congregran hasta a 200 personas y se han convertido en un importante agente social en su país. Denuncian violaciones, resuelven conflictos étnicos y religiosos, ayudan a la policía para capturar a sospechosos de crímenes de género (y se aseguran que sean juzgados) y han emprendido programas para la alfabetización de su pueblo. ¿Cuál es el motor? "Nos merecemos tener un futuro. Yo quiero uno, ¡tengo hijos!", afirmó en la citada entrevista.

El tesón de Gbowee y el Movimiento de Mujeres por la Paz en Liberia ha inspirado movimientos similares en Costa de Marfil y Nigeria, además del documental Pray the Devil back to hell (Reza para que el diablo vuelva al infierno), estrenado en el Festival de Cine de Tribeca (Nueva York) en 2008. La película - documental ha sido usada como un instrumento de propagación en zonas de postconflicto como Sudán y Zimbabue, movilizando a mujeres africanas para solicitar la paz y la seguridad. "Hemos avanzado en nuestras metas pero los liberianos saben que, si las cosas vuelven a empeorar, volveremos", dice el documental.

Leymah Gbowee es la directora ejecutiva de la Red de Mujeres por la Paz y la Seguridad basada en Accra, Ghana y trabaja para construir relaciones en la región de África occidental en apoyo de la capacidad de la mujer para prevenir, apartar y terminar conflictos. Es socia fundadora y coordinadora del Programa de Mujeres por la Construcción de la Paz.




FUENTES: CASA ÁFRICA Y EL PAÍS
IMÁGENES: GOOGLE