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sábado, 28 de junio de 2014

Mujeres Ganadoras del Premio Nobel (XXXI). AUNG SAN SUU KYI

Premio Nobel de la Paz, en 1991.


"Nosotros todavía somos prisioneros en nuestro país".

Política de Myanmar (Birmania), nacida en Rangún el 19 de junio de 1945, está considerada como uno de los símbolos mundiales de la lucha por la democracia y la libertad y de la resistencia pacífica frente a la opresión.

Declarada presa de conciencia por Amnistía Internacional, ha vivido retenida desde 1989. Líder de la oposición democrática en su país. Premio Nobel de la Paz en 1991. Estudió Filosofía, Política y Economía en la Universidad de Oxford. Profesora visitante en la Universidad de Kyoto. Cursó estudios en la Escuela de Londres de Estudios Orientales y Africanos. Ha publicado Freedom from Fear and Other Writings y Voce of Hope: Conversations

Mirándola no es fácil imaginar su historia, pareciera ser la protagonista de un cuento antiguo: bella, con flores en el pelo y una elegancia sencilla que deslumbra. Menos de cincuenta kilos de peso y un metro sesenta y dos centímetros de altura acogen una voluntad inquebrantable y una capacidad de liderazgo que ilumina otras formas de enfrentarnos a la injusticia.

"El premio por el que trabajábamos era una sociedad libre, segura y justa en la que nuestra gente fuera capaz de realizar todo su potencial."



Hija de Aung San, político destacado y uno de los padres de la independencia birmana, que participó en las negociaciones con Gran Bretaña para poner fin al colonialismo y fue asesinado en 1947 por nacionalistas radicales; el cual ha sido el referente y la inspiración de gran parte de los estudios académicos de su hija. Su madre, Khin Kyi, fue enfermera mayor del Hospital General de Yangón (entonces todavía Rangún), y ejerció la carrera diplomática ocupando en 1960 la Embajada de Birmania en la India. Con ella profundizó en la tradición budista de Mahatma Gandhi y fraguó su compromiso con la no violencia como manera radical de estar en el mundo.

Salió de Birmania en su adolescencia para acompañar a su madre a la India y, antes de cumplir los veinte años, comenzó sus estudios de Filosofía, Política y Economía en la Universidad de Oxford; después vivió en Nueva York y trabajó en la ONU. Con el tiempo conoce a quien será su esposo, Michael Aris, y fija su residencia en Londres. En 1977 nace su segundo hijo. Y en 1987 publicó una biografía de su padre.

Regresó a Birmania en abril de 1988 para atender a su madre gravemente enferma, a pesar de las amenazas recibidas del gobierno militar, liderado por el dictador Ne Win. Comprobó en aquellos meses la sangrienta represión de las manifestaciones en las que el pueblo birmano protestaba contra el régimen autocrático y exigía el restablecimiento de la democracia, y comenzó a organizar un movimiento a favor de los derechos humanos y de la instauración de un régimen democrático.

Heredera del legado paterno e inspirada en la política de "no violencia" del Mahatma Ghandi, Suu Kyi organizó mítines por todo el país para pedir elecciones libres y se convirtió en un importante símbolo para las esperanzas de su pueblo. Ne Win dimitió en julio de 1988, pero los militares volvieron al poder con un violento golpe de Estado en septiembre de ese mismo año. 

El 8 de agosto de 1988 los estudiantes se habían echado a la calle para exigir al Gobierno democracia y respeto a los derechos humanos. Durante las seis semanas siguientes, las manifestaciones, cada vez más multitudinarias y con mayor apoyo popular, se extendieron por todo el territorio, hasta que intervinieron las fuerzas de seguridad y reprimieron violentamente el alzamiento: mataron a más de 3.000 personas e hicieron desaparecer a muchas otras. La masacre también conmocionó a la comunidad internacional. Algunos creyeron que había llegado el final del régimen opresor en Myanmar y parecía que las atrocidades cometidas no serían toleradas tampoco en el exterior. A pesar de la intensidad de las revueltas, lideradas por la llamada generación del 88 ("8888" en referencia a la fecha del alzamiento), el régimen logró mantener el statu quo.

Ante la gravedad de los acontecimientos, el 15 de agosto Suu Kyi dirige una carta al Gobierno pidiendo reformas políticas, tales como elecciones multipartidistas para su país, y, diez días después, pronuncia su primer discurso político reclamando un Gobierno democrático. Y, a finales de año, junto a otros famosos activistas -entre ellos, el antiguo ministro de defensa U Tin-, fundó la Liga Nacional para la Democracia (LND), formación en torno a la cual se reunieron todas las personas integrantes de la oposición, para apoyar una transición política hacia la democracia mediante la no-violencia y la desobediencia civil. Desafiando la ley marcial y desoyendo las advertencias del gobierno, inmediatamente recorre el país buscando apoyos, demandando el cambio político y denunciando los abusos del gobierno militar. A finales del mes de diciembre muere su madre a la edad de 76 años, y decide no regresar a Gran Bretaña, a pesar de que allí la esperan su marido y sus dos hijos, y de que las condiciones para su seguridad empeoraban día a día. 


Las relaciones con el poder se volvieron cada vez más tensas, recrudeciéndose el acoso a los opositores, y, después de salir ilesa en abril de 1989 de un atentado perpetrado por un capitán del Ejército, en julio de ese mismo año Aung San Suu Kyi es sometida a arresto domiciliario sin juicio previo ni presentación de cargos.

"La única prisión verdadera es el temor, y la única libertad verdadera es la libertad del temor".

Incluso retenida, su popularidad va en aumento hasta alcanzar en las elecciones generales de mayo de 1990 el 82% de los representantes parlamentarios para la LND, que no fueron reconocidos por la Junta militar birmana; la cual confirmó la condena de Aung San Suu Kyi, a quien le fue negado el contacto con su marido y sus dos hijos. El resto de la cúpula de la Liga Nacional para la Democracia se exilió en Tailandia, desde donde iniciaron una intensa campaña internacional para denunciar la situación de su país y exigir la libertad de Suu Kyi, en la que desempeñó un papel determinante el marido de la activista, el profesor británico Michael Aris, con quien se había casado en 1972.

En el mes de noviembre corrieron rumores de que había caído gravemente enferma a causa de la huelga de hambre que realizaba en señal de protesta y, un mes después, su marido publicó una recopilación de sus artículos bajo el título de Freedom from Fear and Other Writings. En esta obra aparecía la base de su pensamiento político. Galardonada con el Premio Sarajov para la Libertad de Pensamiento en 1990, en diciembre de 1991 recibió el Premio Nobel de la Paz por sus esfuerzos para despertar la conciencia democrática y por su lucha, con gran riesgo personal, por la defensa de los Derechos Humanos; causa que le había comportado terribles sufrimientos y la privación de su libertad.

Su actitud constituyó uno de los más extraordinarios ejemplos de coraje civil en las últimas décadas del siglo XX. El gobierno de Rangún rechazó la solicitud de las autoridades suecas para liberar a Aung San Suu Kyi, con el argumento de que había alterado el orden legítimo de la nación. Los militares emprendieron una campaña de descrédito hacia la activista y, mediante un decreto gubernamental, se la apartó en abril de 1991 de su cargo de secretaria general de la Liga. 


Con el fin de mejorar la imagen internacional del país, el régimen levantó su arresto en 1995 para conminarla a abandonar el país a cambio de su silencio. Fue entonces cuando su esposo logró verla por última vez -él murió en 1999 en Londres. El Gobierno birmano siempre la impulsó a reunirse con su familia en el exterior, pero le advirtió que jamás podría volver a su país.

Suu Kyi, sin apenas libertad de movimientos, fue reelegida presidenta de la Liga Nacional para la Democracia. Entabló conversaciones con la Junta Militar con el fin de lograr una transición democrática pacífica y el gobierno trató de lavar su imagen aceptando varias propuestas de la Liga y ofreciendo una reforma de la Constitución, que en realidad prolongaba el poder de los militares. Suu Kyi respondió con la exigencia de una nueva Carta Magna que apartara del poder a la junta castrense.

En 1996, con motivo del aniversario de la victoria electoral de 1990, se reunieron 10.000 de sus seguidores en la puerta de su domicilio y, en octubre de 1997, cuando se preparaba el Congreso de la Liga, fueron detenidos quinientos miembros. Suu Kyi fue arrestada de nuevo en su domicilio y, esta vez, se le cortó toda comunicación telefónica y se le prohibió el contacto con las diferentes delegaciones diplomáticas. El gobierno intentó dividir a su partido apoyando la candidatura de Aung Shwe, aunque finalmente se permitió la celebración del primer Congreso de la LND, que tuvo lugar en su residencia.

"Utiliza por favor tu libertad para promover la nuestra".

El 24 de julio de 1998, el gobierno bloqueó su coche a 50 kilómetros de la capital cuando iba a reunirse con algunos miembros de la Liga. Permaneció allí seis días en señal de protesta hasta que fue obligada por la policía a regresar. A finales de año firmó un comunicado junto a los otros nueve miembros del Comité Directivo de la Liga Nacional para la Democracia en el que se declaraban como gobierno legítimo del país hasta que se convocaran elecciones democráticas.

Durante dos años más se sucedieron los forcejeos con la Junta Militar por su libertad de movimientos y, en octubre de 2000, fue nuevamente detenida cuando se disponía a viajar hacia Mandalay. Permaneció otros diecinueve meses confinada en su domicilio hasta que en los primeros días de mayo de 2002 el gobierno levantó su arresto. La medida, solicitada insistentemente por la comunidad internacional, fue adoptada durante la visita a Rangún del enviado especial de la ONU. Justo un año después de recuperar parcialmente su libertad, Suu Kyi y otros líderes políticos fueron detenidos de nuevo en el norte del país, después de que en un violento enfrentamiento entre simpatizantes y detractores de la Liga Nacional para la Democracia murieran cuatro personas. La Junta Militar también ordenó clausurar las sedes del partido y la autorización para su reapertura no llegó hasta la primavera de 2004. Sin embargo, no hubo entonces medidas de gracia para Suu Kyi y su arresto fue prorrogado hasta 2005. Antes de concluir ese año, funcionarios del Gobierno de Myanmar le entregaron en su domicilio de Yangon (Rangún) un comunicado oficial con la decisión de la Junta de prolongar nuevamente su detención por un período de 12 meses.

El 13 de mayo de 2006 recibió uno de los Four Freedoms Awards del Instituto Roosevelt de Nueva York. La comunidad internacional, con el secretario general de Naciones Unidas correspondiente, Kofi Annan, al frente volvió a clamar por su liberación pero la Junta Militar ofreció la respuesta de siempre: ampliar otro año más el arresto domiciliario de Suu Kyi.

"Prevaleceremos porque nuestra causa tiene razón, porque nuestra causa es justa... La historia esté de nuestro lado. El tiempo está de nuestro lado".

En septiembre de 2007 fue trasladada a un nuevo recinto penal debido a las manifestaciones que se realizaban en todo el país exigiendo democracia.

El 11 de agosto de 2009, un tribunal del gobierno militar birmano volvió a condenarla a dieciocho meses más de arresto domiciliario. Algunas organizaciones, como Amnistía Internacional o Avaaz, presionaron al gobierno de Birmania y a otros dirigentes para que tomasen cartas en el asunto. Aung San Suu Kyi formaba parte de los 700 presos de conciencia que se estimaba había en el país.

El 3 de octubre de 2009 se reunió con la junta militar para dialogar por primera vez en la Casa de Huéspedes del Estado, en Rangún (Yangon), un día después de que una corte rechazara la apelación que la activista había hecho contra su sentencia de 18 meses de prisión por violar los términos de su arresto domiciliario.


Puesta en Libertad

El 25 de enero de 2010 se filtró un rumor según el cual el Ministro de Interior birmano, el Mayor General, habría comunicado en una reunión privada de dirigentes locales que Suu Kyi sería liberada en noviembre del mismo año, un mes después de las elecciones generales. Las autoridades birmanas firmaron el decreto de puesta en libertad de San Suu Kyi el 12 de noviembre de dicho año. Sus defensores declararon que el 13 de noviembre finalizaba el arresto domiciliario de la lideresa birmana, por lo que no se trataría de una amnistía, sino de un fin de la condena.

San Suu Kyi fue, finalmente, liberada el 13 de noviembre de 2010. Fue recibida en la puerta de su domicilio por unas 3.000 personas. Suu Kyi pasó 15 de los últimos 21 años encarcelada o privada de libertad, bien en prisión o en arresto domiciliario.

El 1 de abril de 2012 Aung San Suu Kyi se alzó con la victoria en su distrito electoral, Kawhmu para formar parte del Parlamento del país asiático. Ganó en 112 de los 129 colegios electorales de Kawhmu, una empobrecida zona rural situada a 30 kilómetros al sur de Rangún. Estas elecciones se celebraron en 45 circunscripciones repartidas por el territorio para elegir a 37 nuevos miembros del Parlamento, seis del Senado y otros dos de las asambleas regionales, que ocuparán los escaños que dejaron vacantes los legisladores que aceptaron cargos en el Gobierno.


El sábado 16 de junio de 2012 pudo por fin recoger, en Oslo, el Premio Nobel de la Paz que le fue concedido en 1991. Cuatro días después, el miércoles 20 de junio de 2012, pudo también recoger personalmente el Doctorado Honoris Causa que en 1993 le concedió la Universidad de Oxford.

En todos los años que ha pasado desde 1988 hasta su liberación, a finales de 2010, su noble decisión de permanecer junto al pueblo birmano le ha supuesto más de 15 años de privación de su libertad. Podía haber vivido otra vida, al ofrecer su sacrificio ante la opresión se ha convertido en el símbolo de la resistencia pacífica de todo un pueblo: "Algunos creen que, para superar el régimen autoritario y reemplazarlo por uno democrático, el único camino es el de la violencia. Me gustaría ser el precedente de un cambio político a través del acuerdo político y no mediante la violencia".

"Pienso que esto sucede en la gran mayoría de estados autoritarios: en la superficie, a causa de la represión, todo parece congelado; pero cuando el sol sale y el hielo se funde, usted encuentra que debajo había mucha vida todo el tiempo".

Reconocimientos 

Thorolf Rafto Memorial Conciencia de Realizando el Sueño en 1990
Premio Nobel de la Paz de 1991
Premio Simón Bolívar en 1992
Doctorado Honoris Causa por la Universidad de Oxford en 1993
Companions of the Order of Australia
Premio Eleanor Roosevelt for Human Rights
Premio Olof Palme en 2005
Premio Václav Havel a la Disidencia Creativa por la Human Rights Foundation en 2012


Bibliografía

Letters from Burma (1998)
The Voice of Hope (1998) 
Freedom from Fear and Other Writings (1995) 
Der Weg zur Freiheit (1999) 
Letter to Daniel: Despatches from the Heart (1996) 
Burma's Revolution of the Spirit: The Struggle for Democratic Freedom and Dignity (1994) 
Aung San of Burma: A Biographical Portrait by His Daughter (1991) 
Aung San (Leaders of Asia Series) (1990) 
Burma and India: Some aspects of intellectual life under colonialism (1990) 
Bhutan (Let's Visit Series) (1986) 
Nepal (Let's Visit Series) (1985) 
Burma (Let's Visit Series) (1985) 

"Pienso que lo he dicho bastante claro, yo no estoy muy feliz con la palabra 'esperanza'. Yo no creo en personas solamente esperando. Trabajemos para lo que queremos. Yo siempre digo que uno no tiene derecho a esperar sin intentar, entonces trabajemos para tratar y traer la situación que se necesaria para el país, y nosotros estamos seguros que legaremos a la mesa de la negociación tarde o temprano... Ésta es la manera que estas situaciones suceden... aún con el dictador más salvaje".


Mujeres y Premio Nobel

FUENTES: BIOGRAFIASYVIDAS.COM; 1325MUJERESTEJIENDOLAPAZ.ORG (Laura Alonso Cano); WIKIPEDIA; ESPIRITUALIDAD Y POLÍTICA; FRASESMUJERES; BUSCABIOGRAFIAS.

IMÁGENES: GOOGLE