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lunes, 24 de noviembre de 2014

25 Noviembre: Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer


Mañana, 25 de noviembre, es el Día Internacional para la Erradicación de la Violencia contra la Mujer, declarado así por la Asamblea General de la ONU en 1999. La fecha se fijó en recuerdo y homenaje de las hermanas Mirabal, tres mujeres activistas de República Dominicana que fueron brutalmente asesinadas por el dictador Rafael Leónidas Trujillo, un día 25 de noviembre de 1960.


Dos décadas después de este atroz asesinato, en Julio de 1981, en el Primer Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, celebrado en Bogotá, surge la propuesta para que el 25 de noviembre sea un día de reflexión y denuncia contra las diferentes formas de violencia que sufren las mujeres; surgiendo el compromiso de impulsar en los respectivos países la celebración de esa fecha. 

En este mismo año, 1981, entra en vigor -casualidad o simple coincidencia- la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra las mujeres (CEDAW), que ha recibido la denominación de Carta de Derechos de las Mujeres. Si bien en ella no se aborda de manera explícita el problema de la violencia contra las mujeres y niñas. 

Posteriormente, en la Conferencia Internacional de la Mujer organizada por Terre de Hommes (RFA), celebrada del 6 al 15 de mayo de 1987 en Taunus, República Federal Alemana, se analizó la situación de las mujeres, constatándose la existencia de problemas que eran consecuencia de crisis económicas, políticas, o bien resultado de la militarización y de la explotación. Y en esa misma Conferencia, las participantes acordaron el 15 de mayo de 1987 declarar el 25 de noviembre como "DÍA INTERNACIONAL POR LA NO VIOLENCIA CONTRA LA MUJER".


Seis años después, en 1993, la Conferencia de Viena sobre Derechos Humanos aprobó la Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, en la que se definió la "violencia contra la mujer" como 
Todo acto de violencia basado en el género que tiene como resultado posible o real un daño físico, sexual o psicológico, incluidas las amenazas, la coerción o la prohibición arbitraria de la libertad, ya sea que ocurra en la vida pública o en la vida privada.
En dicha Asamblea se reconoció que eran necesarios "una clara declaración de los derechos que se deben aplicar para asegurar la eliminación de toda violencia contra la mujer en todas sus formas, y un compromiso de los Estados y de la Comunidad Internacional en general para eliminar la violencia contra la mujer". Esta Declaración reconocerá las violaciones a los derechos de las mujeres y las niñas como violaciones a los derechos humanos, haciendo visible la violencia de género, muy especialmente en las situaciones de conflicto armado, donde las violencias contra las mujeres se reconocerán como violaciones de los principios fundamentales de los derechos humanos y del Derecho Humanitario Internacional.


Dos años después, en la Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada en Beijing en 1995, se volverá a reiterar la consideración de los derechos de las mujeres como derechos humanos, dedicándose un apartado específico donde se detallarán todos los problemas relacionados con la violencia contra las mujeres, y elaborándose una definición clara y completa de esta violencia, en la que se distingue una dimensión pública y otra privada, y se destaca la responsabilidad del Estado tanto por ejercer esa violencia como por tolerarla, instando a todos los Estados partes, entre otras medidas, a introducir sanciones penales, civiles, laborales, administrativas, con el fin de castigar a todos los agresores y reparar los daños causados a las mujeres y las niñas "víctimas" de cualquier tipo de violencia, en el hogar, en el lugar de trabajo, la comunidad o la sociedad, revisando periódicamente las leyes pertinentes para asegurar su eficacia, con gran énfasis en su prevención (Capítulo D, de la Plataforma de Acción de Beijing). 

Como colofón a todas estas declaraciones, que tienden a garantizarnos a las mujeres una vida libre de violencia y con pleno desarrollo de nuestros derechos humanos, el 17 de diciembre de 1999 -como ya hemos dicho más arriba-, y a través de la resolución 54/134, la Asamblea General de la ONU declaró el 25 DE NOVIEMBRE como el DÍA INTERNACIONAL DE LA ELIMINACIÓN DE LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER, invitando a los gobiernos, a las organizaciones internacionales y a las organizaciones no gubernamentales a que organicen en ese día actividades dirigidas a sensiblizar a la opinión pública respecto al problema de la violencia contra la mujer. 

Pero, ¿sólo en este Día, el 25 de Noviembre, deben concentrarse las actividades o actos tendentes a sensibilizar a la opinión pública sobre la violencia de género, cuando ésta se ha convertido en la primera causa de muerte de mujeres y niñas entre los 15 y 44 años de edad? Las cifras y, sobre todo, las historias de mujeres que nos ofrece la realidad parece requerirnos más actividades, más acciones, más esfuerzos para detener la epidemia en que se ha convertido la violencia contra las mujeres. Sin ánimos de ser exhaustiva, algunas de las cifras son éstas:

  • Casi una cuarta parte de las niñas de 15 a 19 años de todo el mundo (aproximadamente, 70 millones) han sido víctimas de alguna forma de violencia física desde los 15 años.
  • Alrededor de 120 millones de niñas menores de 20 años en todo el mundo (cerca de 1 de cada 10) han sido víctimas de relaciones sexuales forzadas u otro tipo de actos sexuales forzados.
  • 1 de cada 3 adolescentes de 15 a 19 años (84 millones) que alguna vez estuvieron casadas han sido víctimas de actos de violencia emocional, física o sexual cometidos por sus maridos o sus compañeros.
  • En algunos países, por lo menos 7 de cada 10 niñas de 15 a 19 años que han sido víctimas de abusos físicos y/o sexuales nunca han procurado ayuda: muchas dijeron que no creían que fuera un caso de abuso o no lo consideraban un problema.
  • En todo el mundo, más de 700 millones de mujeres vivas hoy en día se casaron antes de cumplir los 18 años. Más de 1 de cada 3 (alrededor de 250 millones) iniciaron la unión antes de cumplir los 15 años.
  • En todo el mundo, cerca de la mitad de las niñas de 15 a 19 años cree que está justificado que un hombre golpee a su mujer bajo determinadas circunstancias, como por ejemplo si rechaza tener relaciones sexuales. 
  • Hasta el 70 por ciento de las mujeres experimenta violencia en el transcurso de su vida. 
  • Las mujeres entre 15 y 44 años de edad corren mayor riesgo de ser violadas o maltratadas en casa que de sufrir cáncer, accidentes de vehículos, guerra y malaria, según estadísticas del Banco Mundial. 
  • La violencia contra mujeres detenidas por la policía es común y abarca casos de violencia sexual, prácticas inapropiadas de vigilancia, registros al desnudo realizados por hombres, y la exigencia de actos sexuales a cambio de privilegios o necesidades básicas.
  • Entre 500.000 y 2 millones de personas se calcula que son víctimas cada año de trata, lo que las lleva a la prostitución, a realizar trabajos forzados, a la esclavitud o a la servidumbre. Las mujeres y las niñas representan alrededor del 80% de esas víctimas.
  • Se calcula que más de 130 millones de mujeres y niñas que viven hoy en día han sido sometidas a la mutilación/ablación genital femenina, sobre todo en África y en algunos países de Oriente Medio. 

Estas cifras ponen voz a cientos, a miles, a millones de mujeres y niñas que sufren o han sufrido alguna vez en sus vidas cualquier tipo de violencia machista; y también nos pone voz a todas las mujeres, que reivindicamos nuestro derecho a vivir sin miedos y libres de todo tipo de violencia.

Un día como el de mañana, un día internacional para la erradicación de la violencia machista, debe dedicarse a reflexionar y denunciar las diferentes formas de violencia que sufrimos las mujeres, para reivindicar las medidas que sean necesarias para acabar con esta pandemia -como la califica la ONU- y dar visibilidad a una violencia que tiene lugar -la mayoría de veces- tras el velo de la impunidad que supone el hogar. Pero también es muy necesario que los restantes 364 días sigamos reivindicando, sigamos trabajando para que la erradicación de la violencia machista sea una realidad. NO PODEMOS PERMITIR QUE LA VIDA DE MÁS MUJERES SIGA SIENDO SESGADA POR ESTE TERRORISMO MACHISTA. LA VIOLENCIA MACHISTA MATA, PERO NUESTRO SILENCIO LA NORMALIZA.




FUENTES: ONU, ONU Mujeres, Wikipedia, Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer, Declaración y Plataforma de Acción de Beijing.